Pico y parpados amarillos,
con bordes tan negros como tus ojos,
unos ojos que descargan una mirada
de tristeza y sabiduria en tu ser.
Sabiduria que se puede contar en cada pluma negra y blanca
que cubren tu cuerpo, en cada palabra que evocaste repetir.
Representas la belleza de la libertad,
y las ironías de la vida te encerraron en una celda humana,
para y por diversión de otros seres.
Mierda!
Tus ojos piden liberación, descubrir aquellos arboles
que se encuentran mas allá de tus rejas, aquellos arboles
que nunca podrán sentir tus patas, o el roce de tus alas;
pero tu experiencia pide quedarse en ese mono ambiente
con palo y bañera, aquella celda que con el tiempo...
tomaste como hogar, aceptaste su rutina, colores y movimientos.
No puedo decir que vida de mierda, quien sabe? talvez te termino gustando,
talvez, amanecías cantando feliz todos los días, o talvez no.
Tampoco voy a decir que me entristecí, forro, juro que fui feliz,
feliz al verte tirado, sin respirar en mi cárcel, tu hogar, sabiendo que
habías ya empezado otra rueda, y te alejabas (al fin!) volando, sin mirar atrás
volando y descubriendo. Que felicidad fue entonces tu liberacion.
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