De repente, se detuvo en seco en medio del pavimento que despedía el calor humano que absorvio durante el día. Vio como todos caminaban en diferentes direcciones, ramificaciones de personas que iban y venían, pisadas que iban acompañadas de basura, infecciones, virus, odio, amor...
Se detuvo a observar los rostros de sus semejantes, pensar los motivos que los llevaban a actuar así, caminar, caminar hacia algún sitio, talvez, con algún sentido, de repente, una señora que se encontraba en la calle con un carrito, fue abatida por los seres que iban y venían sin fijarse por donde caminaban. Se acerco a ayudarla, pero otro hombre, un poco mas alto, y forzudo que él, la levanto del piso antes que la pisotearan.
Cuando logró levantar a la señora, ésta le agradeció, un sonido sordo inundo la zona en que se detuvo todo, todos se quedaron quietos y como si de maniquíes en movimiento se tratara, solo un movimiento de cabeza realizaron, con miradas dirigidas hacia el centro de atención, la señora y su salvador, mas alla de eso, no movieron partícula alguna. Antes que se dieran cuenta, el hombre y la señora habían desaparecido, sin dejar rastros, el ensordecedor sonido desapareció instantáneamente, y la multitud siguió su curso, como siempre lo hacían, como seguro él habría hecho muchas veces.
una emoción acompañada de un puñado de terror invadió su mente, por saber lo que muchos no sabrían jamas, y comenzó a caminar rápidamente, antes que pudiese alguien leer sus intenciones. Se dio cuenta que no tardaron demasiado, cuando cayo en la cuenta de que lo estaban empujando entre pasos al caluroso pavimento, tirándolo muy despacio, por si se daba cuenta, el caluroso material recibió su rostro con fuerza bruta, mientras su cabeza daba vueltas, pero quería seguir allí, por raro que pareciese, le gustaba... enseguida, vio que alguien se acercaba a levantarlo, y sintió como su pecho se oprimía de desesperación aterradora..
-No... por favor... no me levanten.. nonono, por favor, dejenme, por favor, por favor! no! no! noo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario